¿Cómo evitar el suicidio?

De la redacción
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05/05/2017 | Viernes | 9:15 horas

A veces cargamos tristezas, disgustos y sufrimientos tan profundos que parece que el dolor se vuelve insoportable y que la única salida es “acabar” con nuestra existencia. ¡Pero, el suicidio nunca será la solución!

Existe un gran engaño para quien piensa así, porque hay continuidad de vida después de la muerte. Por esta razón, ese acto brutal no soluciona los problemas. Al contrario, los agravará aún más. En definitiva, los mismos dolores y angustias que se cargaban en la vida diaria continuarán atormentando la existencia, y aún potencializados por el sufrimiento que se adquiere al infringir la Ley de la Vida.

Debido a esto, nos alertaba el inolvidable Proclamador de la Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo1, Alziro Zarur (1914-1979):

“El suicidio no resuelve las angustias de nadie”.

En este post queremos presentar que, en vez de desistir de la existencia, lo que necesitamos es superar la tristeza y la depresión. Vamos a mostrar que es, sí, posible mejorar la calidad de vida a tal punto que ella, la Vida, sea todos los días valorada.

Nuestra gran fortaleza para esto son las enseñanzas fraternas y universales de Jesús, el Cristo Ecuménico, el Divino Amigo.

A partir de esos principios, mostraremos cómo usted puede reconocer las señales de quien piensa en suicidio y saber cómo ayudarse a sí mismo y a quien ama, para no pensar en ese grave acto. 

Cómo identificar tendencias suicidas:

Gabriel Estevão

Primeras actitudes al reconecer una de esas señales 

Fortalecer y amparar a quien piensa en el suicidio es, por sobre todo, nuestro deber. Fue lo que Jesús hizo, hace más de dos mil años, cuando estuvo visible entre nosotros. Él acogió a los tristes, habló con los que sufrían, conforme vemos en diversos relatos de Su Evangelio.

Como ejemplo, esta narración de San Mateo, 11: 28 al 30:

“Dijo Jesús: Venid a mí todos vosotros que estáis exhaustos y oprimidos, y Yo os daré descanso. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy pacífico y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras Almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga”.

Tela: Carl Bloch (1834-1890)

Detalhe da obra intitulada: O Consolador.

Por Su gran Amor Divino por la humanidad, Cristo no condena, no juzga. Al contrario, Él oye el corazón de cada uno y no trata con indiferencia la lucha que cada persona enfrenta. Esclarece José de Paiva Netto, Presidente Predicador de la Religión Divina:

“Nunca se supo que Jesús jamás dejara de responder a la súplica de un Alma sensible”.

Al mismo tiempo, el Gran Amigo de la Humanidad fortalece a la persona para que logre salir de la tristeza, le ofrece oportunidades a los que están sin perspectivas. Y esa acción se realiza de innumerables formas, incluso, por intermedio del acompañamiento médico.

La Religión del Amor Fraterno aclara que la medicina es un legado de Dios que les fue dado a los seres humanos. Vale recordar que fueron seguidores del Cristo quienes fundaron los primeros hospitales en la Edad Media, porque Jesús auxiliaba a los enfermos, lo que no era un hábito en esa época.

Por lo tanto, al hablar sobre cómo evitar el suicidio, es necesario el tratamiento médico con un psiquiatra. Son especialistas que ayudarán a hacer ese diagnóstico y que podrán indicar el tratamiento más adecuado en cada caso. No obstante, es primordial cuidar de nuestra esencia: el Espíritu.

Pero, no nos olvidemos nunca de unir a esos cuidados el acompañamiento especializado.

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¿Que más debemos hacer ante alguien que piensa en el suicidio?

Primeramente, es necesario tomar muy en serio las señales que indican la idea suicida. Si un día alguien nos dice que quiere matarse, lo que expresa un gesto de profunda confianza en nosotros, debemos prepararnos espiritualmente para guiarlo de la mejor forma posible.

No podemos pensar que “quien lo expresa, no lo hace” o que es solo para llamar la atención. Ante todo, es necesario que hagamos nuestra oración, pidiendo que nuestro Ángel de la Guarda nos dé intuición para saber cómo proceder.

¿Cómo se comunica nuestro Ángel con nosotros? 

Es decir, que podamos ser inspirados para proferir las mejores palabras, en el momento oportuno, o utilizar el enfoque adecuado para que la persona se sensibilice y reflexione acerca del gran engaño que es el suicidio. Después, oremos a su Ángel de la Guarda, para que él también se fortalezca y pueda intervenir en la felicidad espiritual de su tutelado.

Al conversar con la persona, hagamos como Jesús ejemplificó en Su Evangelio, según San Juan, capítulo 5, en la Cura de un Paralítico. En esa ocasión, aquel hombre estaba enfermo hacía 38 años y nadie lo veía en el estanque de Bethesda, pero, Cristo lo vio, dio atención a sus dolores y lo curó.

De esa forma, necesitamos dedicar la misma atención a la persona que piensa en suicidarse, demostrarle que no está sola, que es importante y que queremos tenerla con nosotros. Y como verdaderos amigos, vamos a ayudarla a buscar el tratamiento médico especializado y el amparo espiritual.

En el caso de que exista resistencia, debemos insistir para que busque la ayuda médica necesaria.

shutterstock

 

Otro aspecto muy importante en esa atención de emergencia es que hagamos una oración en voz alta por esa persona. Busquemos involucrarla en una energía renovada, de paz y de tranquilidad, haciendo que abandone el pensamiento de ese sufrimiento y esté más dispuesta a aceptar la ayuda médica y espiritual, y busque su cura.

Explíquele que al principio puede ser difícil percibir las soluciones para sus problemas, pero que es necesario tener calma y analizar cuánto vale la pena perseverar un poco más, que es posible vencer el sufrimiento y encontrar la paz. ¡Las dificultades financieras, los problemas de salud, las crisis en las relaciones nunca serán mayores que la vida!

Enseña el Presidente Predicador de la Religión del Tercer Milenio que “La crisis pasa y usted permanece”. Es decir, toda inestabilidad pasará y la persona necesita proseguir, con más confianza y con una mirada más madura para sí misma y para los otros.

En la ayuda espiritual

La Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo tiene las puertas abiertas para acoger y contribuir apoyando a los que enfrentan la depresión o que ya pensaron en quitase la vida. Por lo que nos puede enviar un e-mail o solicitar una Oración Ecuménica en su Hogar, vía Internet, en español, esperanto, francés o inglés.

Vamos a aprender juntos las enseñanzas del Divino Maestro que nos llenan de esperanza y nos ayudan a acabar con los pensamientos suicidas y pesimistas.

Renato Santos

NEW JERSEY, USA

+ Denominada Cruzada del Nuevo Mandamiento de Jesús en el Hogar, la reunión proporciona estudios, reflexiones y oración para la Paz de la familia. Vea nuestras sugerencias de cómo hacerla. 

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¿Qué podemos hacer por alguien que ya se haya suicidado?

Mediante la oración nosotros accedemos directamente a nuestros seres queridos desencarnados, que prosiguen en su trayectoria espiritual de aprendizaje y evolución, en el Mundo de la Verdad. Obviamente que ese rescate no es inmediato ni fácil, pues el Espíritu infringió la Ley Divina de la Vida y necesita recuperarse en el mundo espiritual del mal que se causó a sí mismo.

Sin embargo, así como sucede en la Tierra en la que movemos todos los recursos necesarios para que se disminuya el dolor de alguien que nos gusta mucho, la oración es también ese recurso. ¡Lo mejor que podemos hacer por esa persona! Conozca las consecuencias para el Espíritu de quien se suicida. 

Y jamás pensemos que nos debemos suicidar para encontrar a esa persona que queremos ayudar, pues nos estaremos alejando aún más de ella.

El Espíritu necesita recuperarse del acto que cometió y solo nuestra vibración saludable y de amor, nunca de extrema tristeza y añoranza, es la que podrá ayudarlo en ese momento. En el libro de las Directrices Espirituales de la Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo, vol. I, pág. 159, esclarece Paiva Netto que

"Aquellos que amamos no mueren jamás, aun encontrándose en el Mundo Espiritual. Muchos permanecen a nuestro lado, ayudándonos; otros pueden estar necesitando nuestras oraciones. Oremos por ellos, para que cuando llegue nuestro momento alguien ore por nosotros, y agradezcamos a Dios por ser Dios de vivos".

Para ayudar en ese momento de oración, dedicamos la música “Oración para tener tranquilidad” del Oratorio El Misterio de Dios Revelado, de la autoría del Presidente Predicador de la Religión del Amor Universal: 

 

En los casos de suicidio, como normalmente el dolor es muy grande para los familiares y amigos, lo aconsejable es que oren por el ser querido en un ambiente de paz y de tranquilidad, como en la naturaleza.

Lugares neutros y de armonía para que los Espíritus de Luz puedan, junto con las oraciones de los familiares y amigos, ofrecer las mejores vibraciones y de equilibrio a ese espíritu eterno que se suicidó.

Ore con nosotros en la Cadena Ecuménica de Oraciones de la Religión del Amor Universal

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Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo — También denominada Religión del Tercer Milenio y Religión del Amor Universal. Se trata de la Religión Ecuménica de Brasil y del mundo.

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